Publicado el 05.02.2017 00

¡Amada y odiada televisión!

¿Compañera de juegos o entretenedora ocasional? El lema es siempre “¡A pequeñas dosis!”

La televisión está presente en todas las casas y, cuando llega un bebé, los padres reflexionan de manera espontánea acerca del uso que deben hacer de esta “entretenedora” económica, colorida y que ofrece mil alternativas, óptima compañía para grandes y pequeños.

La primera consideración importante, para que no se transforme en una “mala compañía”, es que la televisión no debe nunca sustituir a mamá y a papá. Muchos programas, incluso más adecuados a la edad de tu hijo, pueden transmitir mensajes que le cueste trabajo interpretar. Por eso lo mejor sería que uno de vosotros estuviese junto a él o no demasiado lejos: podrá responder a sus preguntas y entender qué es lo que más le interesa.

Pero ¿cuándo y cuánto es correcto dejar que la vean los niños?

Aquí tienen algunos consejos:

  • Durante las comidas es mejor no encenderla. Es conveniente que tu hijo se dedique a lo que está comiendo y que no se distraiga con imágenes y colores. La compañía tuya y del papá es seguramente más tranquilizadora, divertida y afectuosa.
  • Mejor no dejar que la vea antes de ir al colegio para no cargarlo de estímulos: la jornada será dura y es mejor iniciarla sin demasiados colores, sonidos y movimiento
  • La noche es el momento del relax y de la tranquilidad. La televisión carga la cabeza de tu hijo, le resultará más difícil dormirse y dormirá menos relajado. Un cuento puede ser una óptima alternativa.
  • La tv en su habitación no os permite a ti y al papá tener bajo control cuánto tiempo permanece encendida y si los programas que ve son adecuados para su edad, por lo que es mejor evitarla.
  • Elige con cuidado los programas que le dejes ver: hay muchos canales de televisión estudiados para él y también son una óptima elección los dvd con sus dibujos animados preferidos.
  • Alterna la tv con momentos de juego juntos

La televisión, como entretenedora ocasional es una óptima aliada para todas las mamás y los papás, pero los mejores compañeros de juego seguís siendo vosotros.