Publicado el 19.02.2017 00

Dormir, soñar, quizá…

El embarazo es un período de grandes cambios para tu cuerpo y el sueño a veces se resiente. Aquí tienes algunos consejos para favorecer tu descanso.

Durante los nueve meses de espera tu sueño y tu descanso pueden cambiar por diversas razones. Cada trimestre tiene sus características también desde este punto de vista.

1° trimestre: un aumento de cansancio es fisiológico en este primer período, las náuseas probablemente te molestan y las fuertes emociones que te están envolviendo te trastornan, y no poco. Tu cuerpo por lo tanto pide a gritos descansar más de lo que estabas acostumbrada. Ayúdalo en este sentido intentando desconectar también durante la jornada y yéndote a dormir un poco antes de lo acostumbrado.

 2° trimestre: las náuseas disminuyen hasta desaparecer, tu cuerpo ha tenido el plazo adecuado para acostumbrarse al nuevo huésped, y comienza el mejor período del embarazo. Te sientes en forma y llena de energía, el vientre aún no es tan grande como para limitar tus movimientos y todo parece más fácil que en los meses anteriores. Consigues dormir menos durante el día, tu descanso mejora, a pesar de que por la noche, a causa del frecuente estímulo de ir al baño, puede que te despiertes varias veces, sobre todo después de la semana veinte.

3° trimestre: el vientre ha crecido, ¡tu bebé ha crecido! Esto implica una sensación de presión sobre la vejiga, y por lo tanto durante la noche necesitarás ir al baño con mucha más frecuencia. Se advierten las primeras contracciones y puede que te despiertes por la noche y no consigas volver a dormirte. Es como si tú, tu cuerpo y el sueño os estuvierais preparando para la llegada del bebé.

Sea cual sea el trimestre en el que te encuentres, no hay que desanimarse ni ponerse nerviosa si no consigues dormir, sería contraproducente. Con algunas pequeñas atenciones puedes encontrar el relax y facilitar un buen descanso:

  • antes de irte a la cama bebe una infusión caliente, una manzanilla o una taza de leche;
  • durante la jornada muévete;
  • no tomes comidas pesadas;
  • lee un libro o escucha música si te despiertas por la noche;
  • concédete un pediluvio si tienes molestias en los pies, o un baño caliente para relajar todo el cuerpo, antes de irte a la cama, o por qué no, incluso durante la noche.

No te olvides de hablar con tu médico, obstétricas y ginecólogos, de este problema si quieres una solución pensada a tu medida.