Publicado el 06.02.2017 00

El mundo del biberón

Una amplia elección para un objeto útil desde el primer día, aunque le des el pecho a tu bebé.

No es fácil orientarse entre las estanterías en la tienda cuando hay que elegir un biberón para el pequeño: hay de tantos tipos y formas… Pero todos están hechos más o menos de la misma manera: tienen un cuerpo central, la botella, que es el contenedor en el que se vierte la leche y las demás bebidas que se quieran ofrecer al recién nacido, y una tetina con formas y materiales diversos, dependiendo del uso que se deba hacer.

La botella puede ser de vidrio, de polipropileno (BPA free, es decir sin Bisfenol-A) o de silicona. Cada material, en cualquier caso conforme a la legislación, tiene características que responden a exigencias diferentes: si el vidrio es más fácil de limpiar y esterilizar, la ventaja de los materiales sintéticos es que son irrompibles. Puedes elegir libremente según tus preferencias.

También la tetina puedes encontrarla en materiales diversos, silicona o caucho: el primero tiene la ventaja de que es más difícil que se altere con el pasar del tiempo, y con los primeros mordiscos de tu hijo, cuando vayan pasando los meses; el segundo es una goma natural y es preferible sobre todo si eres una mamá atenta al medio ambiente. Hay que sustituirla con otra nueva si se altera su color o su forma, o bien si se rompe pero, sobre todo durante los primeros meses, también hay que cambiarla para acompañar el crecimiento de tu hijo y sus exigencias de succión de leche: los orificios que dejan pasar los líquidos regulan el flujo para permitir que tu hijo asuma siempre la cantidad correcta en cada deglución.

La forma de la tetina no es siempre la misma. Para los recién nacidos son ideales las tetinas con una amplia superficie de apoyo labial (es decir, una base muy ancha que recuerda la areola del pezón) y con un orificio muy pequeño en la parte alta, para que el flujo de leche no sea demasiado intenso.

¿Por qué tantas posibilidades de elección? Porque más allá de tus preferencias, será tu pequeño el que te haga entender qué biberón lo satisface más: ¡a veces ocurre que sea necesario probar varios tipos antes de encontrar el que le guste a tu pequeño!