Publicado el 12.02.2017 00

¡Es hora de dormir!

Hacer dormir al pequeño es una de las mayores preocupaciones de las nuevas mamás que se ocupan de sus bebés. Aquí tienes algunos consejos útiles.

Muchos padres se lamentan de la falta de sueño durante las primeras semanas tras el nacimiento del pequeño: se debe al hecho de que el recién nacido necesita un poco de tiempo para adaptarse a la vida fuera de tu vientre. Por eso no debe sorprenderte que su sueño pueda tener ritmos invertidos con respecto al vuestro: el pequeño tiende a dormir más de día y a permanecer despierto durante más tiempo, por desgracia, precisamente de noche. No temas: con el pasar de los meses el pequeño adquirirá el correcto ritmo sueño-vigilia.

Sin embargo, se puede “aprender” a dormir: es importante, pasados los primeros meses de vida, intentar instaurar un ritual del sueño que preceda al adormecimiento; cantar una canción de cuna a tu hijo, leerle un cuento, pero también darle un objeto para que se lo lleve a la cama, como su peluche favorito, puede resultar eficaz.

Muchos niños utilizan el chupete para tranquilizarse y prepararse al sueño: si le das el pecho, es mejor que no hagas dormir a tu pequeño enganchado para evitar que lo busque cada vez que se despierte.

Otra costumbre que hay que adoptar lo antes posible para asegurar un buen descanso a tu hijo, y también a mamá y a papá, es la de hacer que se duerma en su habitación y en su cuna.

Si puedes, evita dormirlo en brazos o llevándolo de paseo con la silla de paseo; ¡algunas costumbres son después difíciles de cambiar!

Últimos consejos: cuando metas al pequeño en la cuna baja las luces, crea un clima de silencio e intenta acostarlo a horarios regulares, para acostumbrarlo al ritmo correcto sueño-vigilia.

¡Buenas noches!