Publicado el 05.02.2018 00

Estrategias contra la tos

Existen dos tipos de tos: húmeda, provocada por el catarro y seca, sin flema. Los remedios varían según las causas y siguiendo las indicaciones del pediatra.

Comienza con algunos golpes de vez en cuando, pero después se transforma en una molestia tremenda para tu hijo, que incluso le impide descansar bien: ha llegado la tos.

Dependiendo de su tipología son varios los remedios para aliviarla.

La tos húmeda

La causa más frecuente de tos húmeda en un recién nacido es el resfriado: el pequeño no es capaz de expulsar el moco, que por lo tanto se desliza por la parte de atrás de la faringe, donde provoca el reflejo de la tos que intenta eliminarlo. En este caso se pueden suministrar mucolíticos o, más simplemente, vapor, siguiendo las indicaciones de tu pediatra. Son muy útiles los lavados nasales con solución fisiológica y el aerosol porque tienen un efecto emoliente local.

La tos “seca”

La tos es seca cuando se encuentra en las primeras fases de la inflamación, después generalmente las mucosas irritadas producen moco y la tos cambia de características, convirtiéndose en tos húmeda. Es el pediatra quien debe identificar las causas de la tos seca. Cuando se mantiene seca y persistente, hay que pensar en un origen alérgico: en este caso con frecuencia se presentan también silbidos durante la respiración.

Consejos útiles en ambos casos:

1) Procúrate un humidificador, os será muy útil durante el primer invierno de tu hijo: humidificando el aire de casa, se crea aire más limpio y se ayuda al pequeño a respirar mejor y a evitar la sensación de sequedad de las vías respiratorias, responsable de irritaciones y por lo tanto también de la tos.

2) Mamá y papá no deben absolutamente fumar: los niños hijos de fumadores sufren de un mayor número de episodios de tos con respectos a sus coetáneos hijos de no fumadores.