Publicado el 12.02.2017 00

¿Granos como una adolescente?

Es cierto que en general durante el embarazo las hormonas regalan una piel luminosa y compacta, pero a veces pueden jugar algunas malas pasadas, causando la aparición de acné.

Durante la gestación la piel está normalmente luminosa y opaca, con el fantástico resultado de que con frecuencia ni siquiera es necesario maquillarse para esconder imperfecciones que parecen desaparece como por arte de magia. Sin embargo no siempre es así o al menos no durante todo el embarazo. De hecho, la enorme producción de hormonas típica de los nueve meses puede provocar la reacción cutánea contraria: la piel aparece lúcida y llena de granitos.

La acción de las hormonas puede inducir a las glándulas sebáceas de la piel para que produzcan más sebo y, por lo tanto la piel se vuelve grasa. También los granos aparecen debido a esta explosión hormonal a la que la piel se ve sometida.

Pero el acné durante el embarazo también puede deberse a una alimentación incorrecta: cómplices los “antojos” y el hambre que aumenta, la futura mamá puede exceder en dulces y chocolate. Si es tu caso, recuerda que es necesario mantener una alimentación equilibrada durante todo el embarazo, también para mantener el peso bajo control.

Para intentar resolver el problema que se ha presentado, la solución es cuidar la piel con productos específicos, indicados por el médico, porque cuando se espera un bebé está absolutamente prohibida la auto medicación. Algunas cremas anti acné, a pesar de que las hayas utilizado antes de quedarte embarazada, puede que no sean adecuadas ahora que esperas un bebé.

Y prohibido “reventarse” los granitos: no solo porque empeora la situación inflamando el grano sino porque correrías el riesgo de hacer que aparezcan más “contaminando” otras zonas de la cara.