Publicado el 06.02.2017 00

Los niños Géminis

Signo de aire gobernado por Mercurio, el planeta de la palabra y de las facultades mentales: ¡descubre qué gran personaje será tu pequeño desde los primeros meses!

Una mente abierta y ecléctica es la característica principal de los nacidos entre el 21 de mayo y el 21 de junio, y no les falta una aguda inteligencia y una espontánea apertura hacia los demás. De hecho, desde los primeros meses los niños Géminis saben encontrar una manera propia para interactuar con las personas cercanas a ellos: entienden y se hacen entender, aman escuchar las voces de los demás o la música, no les gusta el silencio ¡hasta el punto de que se hacen compañía con sus vocecitas!

No son grandes comilones y esto podría crear algunos problemillas en el momento de las comidas: para ellos es solo un aburridísimo rito que los distrae de todo lo que los rodea y atrae su curiosidad. Del mismo modo puede ocurrir que consideren también el sueño como ¡otra inútil pérdida de tiempo!

Pero aparte de esto, son niños deliciosos: simpáticos, inteligentes, precoces para caminar y hablar. Siempre en movimiento y listos para aprender todas las cosas agradables e interesantes que los demás quieren enseñarles. Hacer amigos para ellos es un juego de niños. La constancia no es su punto fuerte así que mientras se están dedicando a un juego, ya están preparando otro en su mente al que quieren dedicarse, a costa de poner nerviosos a sus amiguitos.

Les gustan mucho las historias, aman escucharlas y contarlas, cambiando la entonación de la voz o la mímica facial porque, no lo olvidemos, ¡son actores natos!

La obediencia no es uno de sus puntos fuertes y son también un poco quisquillosos pero si se les regaña de manera adecuada consiguen entender el error sin demasiados problemas: sin embargo recuerda que su individualismo y su aguda libertad interior los hacen poco permeables a la influencia de los demás.

El consejo es por lo tanto establecer reglas elásticas que no limiten excesivamente su exuberancia, que alimenten su inteligencia con estímulos diversos pero que al mismo tiempo, suavice un poco la rigidez lógica que los caracteriza y que hace que pongan la dimensión de los sentimientos en segundo plano.