Publicado el 19.12.2016 00

Paso a paso. De 9 a 12 meses

Los movimientos de tu hijo son cada vez más seguros. Gatea que te gatea el pequeño explorador parte a la conquista de sus espacios, escucha con atención, comienza a hacerse entender.

¿Dirá antes mamá o papá? ¡Estás a punto de descubrirlo! Sus experimentos con el lenguaje son graciosos pero te provocan siempre una gran emoción. Seguramente tendrá su sílaba preferida y para él es muy divertido, además de una gran conquista, repetirla una y otra vez y ver las reacciones que suscita en vosotros, en los abuelos, en los amigos…

Tu hijo en estos 4 meses dará pasos de gigante, ¡no solo en sentido figurado! Si ahora el mundo es suyo y tiene que explorarlo todo gatea que te gatea, este punto de vista podría dejar de ser suficiente para tu pequeño… Agarrado al sofá, a las sillas, a las piernas de papá, a los muebles y a todo lo que le parezca estable, hará sus primeros intentos para ponerse de pie para llegar, a su debido tiempo y con vuestra ayuda, a dar sus primeros e increíbles pasos.

No todos los pequeños tienen los mismos ritmos. Algunos son más tímidos y prefieren no hablar pero mientras tanto lo escuchan todo y pronto te sorprenderán ¡con frases completas! Otros por el contrario prefieren hacer carreras de velocidad a cuatro patas en vez de tambalearse sobre sus pies… Son niños que quieren consolidar sus propias experiencias y esperar hasta estar más seguros antes de emprender un nuevo camino. No te preocupes, dentro de pocas semanas estarás corriendo detrás de él, y ¡no querrá saber nada de la silla de paseo!

Ahora vuestros ritmos se vuelven cada vez más regulares: las papillas son ya una rutina, prepararse para salir es cada vez más fácil porque tu pequeño colabora más al vestirse, el momento del sueño sigue un ritual preciso… El único punto negativo siguen siendo los dientes que en estos meses están saliendo y le provocan un poco de fastidio y aumentando su salivación.

Las pomadas a base de miel o los mordedores que masajean las encías en realidad no resuelven la situación pero pueden ayudar a tu pequeño a olvidarse del malestar.