Publicado el 19.12.2016 00

¡Soy grande!

¡Se está haciendo grande! Ir al colegio lo llena de orgullo así como la conquista de la independencia en tantas pequeñas y grandes cosas. Estar a su lado y apoyarlo es la cosa más hermosa del mundo.

Los tres años marcan una etapa muy importante para tu hijo y son muchas las cosas que ahora lo hacen grande.
Ya es capaz de saltar incluso sobre una sola pierna, alterna los piececitos cuando sube y baja las escaleras,  coge la pelota si se la lanzas y comienza a vestirse solo.
Le gusta jugar con los demás y se divierte asumiendo roles imaginarios y con juegos de fantasía.
También le gusta ayudarte en casa y realizar las pequeñas órdenes que a ti te gusta darle porque así se siente importante.

Usa muchas palabras y cada día su vocabulario se hace cada vez más rico. Vuestras conversaciones son ahora fluidas y hechas de frases largas y complejas; te cuenta eventos recientes y comprende y recuerda acciones pasadas y futuras. Se divierte contando y escuchando historias, haciendo un montón de preguntas.
Comienza a lavarse los dientes, a entender la importancia de asearse y prefiere elegir solo la ropa y los zapatos que se pone.

¡Está preparado para nuevas aventuras! Está listo para la escuela infantil, ¡un mundo a su medida!
En ella se relaciona con coetáneos, niños más grandes y adultos y el gran reto será el de adaptar su comportamiento de manera diferente dependiendo de quien tenga delante.
Serán tres años hermosos hechos de ¡conquistas, progresos y novedades! Iniciará a aceptar las reglas, incluso en los juegos con otros niños, y poco a poco a intentar sus primeros bocetos de escritura y de lectura que te llenarán de orgullo y harán que te brillen los ojos porque te das cuenta de que, paso a paso, de la mano, ¡tu “pequeño” se está haciendo “grande”!