Publicado el 19.12.2016 00

Viajar en avión durante el embarazo

Por vacaciones o por necesidad, ¿viajar en avión sí o no? La prudencia nunca es demasiada

Tanto si se trata de un viaje de trabajo o de un agradable fin de semana con el futuro papá, si la gestación es normal puedes tranquilamente volar tomando algunas precauciones.

  • ¿Estás en el primer trimestre y te sientes en plena forma con tu “pequeña gran novedad”? Ninguna contraindicación a los viajes en avión.
  • El segundo trimestre es perfecto, el mejor período, antes de que la barriga sea demasiado voluminosa y la fecha del parto esté demasiado cerca.
  • A partir de la semana 36 de gestación (32 en caso de gemelos), las compañías aéreas piden un certificado de buena salud con la fecha prevista del nacimiento del pequeño. En este caso es conveniente informarse en la agencia de viajes.

En cualquier caso, antes de reservar el vuelo, sobre todo si es largo, habla con tu ginecólogo.
No hay nada que temer con el detector de metales en el embarque ni tampoco con la presurización del avión; son absolutamente inocuos para tu bebé: el detector de metales funciona con ondas electromagnéticas de baja frecuencia; la presión en cabina se mantiene a niveles estándar, solo tu ritmo cardíaco podría acelerarse para permitir que recibas una oxigenación óptima.

¿Cómo estar cómoda durante el vuelo? El lugar ideal para disfrutar de un viaje más tranquilo es en la mitad del avión, sobre las alas, o en un asiento de la primera fila para estirar mejor las piernas. Elije el pasillo, así podrás levantarte fácilmente y moverte un poco. Ideal estirar y doblar los pies y las piernas cada 30 minutos aproximadamente, aunque estés sentada.

Mantén el cinturón de seguridad abrochado por debajo del vientre, bajo los costados. Bebe muchos líquidos, sobre todo agua y elige ropa cómoda. Es probable que se te hinchen los pies, por lo que es aconsejable llevar zapatos con cordones o velcro regulables y medias de compresión graduada para las piernas.

Lo ideal es elegir para las vacaciones destinos que no se encuentren a más de 3-4 horas de viaje y al llegar es conveniente contactar con un ginecólogo o una obstétrica del lugar y no olvides llevarte una copia de tu historial clínico.