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    Ayúdalo a superar el miedo a la oscuridad

    Llegado el momento de irse a dormir, tu hijo manifiesta el temor de estar en la habitación sin luz… Algunos consejos para ayudarlo.

    Ayúdalo a superar el miedo a la oscuridad

    Llegado el momento de irse a dormir, tu hijo manifiesta el temor de estar en la habitación sin luz… Algunos consejos para ayudarlo.

    Tu hijo está creciendo y cada vez es capaz de comunicarte mejor sus emociones.

    Llegada la noche, ya con el pijama puesto y una vez creada la atmósfera apropiada, estáis todos listos para iros a la cama. Pero él no quiere ni oír hablar de permanecer en su habitación solo con la luz apagada. Tiene miedo a la oscuridad.

    Alrededor de los dos años de edad, hasta los cinco, en el normal desarrollo de un niño, se puede verificar este temor por la oscuridad, que en realidad representa para él algo que no puede controlar y observar: lo desconocido, lo indefinido, el estar solo.

    No intentes conectar este estado suyo de ánimo con eventos que puedan haberlo turbado ni quieras buscar por fuerza una motivación particular: el miedo es una fase de su crecimiento y con la ayuda de mamá y papá puede superarla rápidamente.

    Inténtalo así:

    • antes de iros a la cama dedicad tiempo para mimarlo y tranquilizarlo;
    • leedle una historia alegre (sin monstruos ni brujas malas entre los protagonistas), con la luz difusa en la habitación;
    • permitidle que duerma con un muñeco: será su compañero para la noche, para que no se sienta solo;
    • si cuando salís de la habitación estalla en un llanto improvisado, volved a entrar durante unos minutos, encended la luz y observar juntos la habitación, subrayando la belleza de su cama y del ambiente que lo rodea;
    • comprad una lucecita nocturna, para no dejarlo en completa oscuridad y para permitirle que tenga así un punto de referencia en la habitación;
    • no le cerréis la puerta de la habitación porque aumentará su sensación de soledad y se sentirá excluido de la vida que continua fuera de su dormitorio;
    • no secundéis nunca y en ningún caso su miedo porque esto no haría más que reforzar sus temores.

     

    Cuando crezca tu hijo olvidará esta fase: a través del miedo está de hecho desarrollando su personalidad y está perfeccionando su capacidad para reconocer los riesgos y el peligro.