Publicado el 06.02.2017 00

La primera papilla

Una receta fácil para crear un plato ¡lleno de emociones!

Tu hijo crece y ha llegado el momento de comenzar con el destete.

Tanta emoción para este momento, pero también muchas preocupaciones: ¿qué dosis, con qué comienzo, los homogeneizados desde el principio, y si no come?

Mil preguntas te pasan por la cabeza, pero es normal, como ocurre con todas las cosas que haces con él por primera vez.

Debes seguir siempre los consejos de tu pediatra: no dudes en pedirle todas las informaciones que necesites ni en presentarle todas tus dudas.

En general la primera papilla sigue indicaciones más o menos compartidas por pediatras y nutricionistas. Esta es la receta simple que hará descubrir a tu hijo el mágico mundo del gusto en los primeros días.

Ingredientes

150-200 ml caldo vegetal, dos cucharaditas de crema de arroz o de crema de maíz y tapioca, una cucharadita de aceite de oliva virgen extra de óptima calidad, una cucharadita de queso Grana Padano

 Cómo se prepara

Coge una patata pequeña, un calabacín pequeño y una zanahoria pequeña, lávalos bien y pélalos. Seguidamente coge un cazo con medio litro de agua y mete dentro las tres verduras. Hierve hasta que el líquido disminuya a la mitad y saca las verduras dejándolas aparte (hasta el momento en que podáis comerlas el papá y tú).

Espera que el líquido alcance una temperatura adecuada y añade la crema de arroz a lluvia teniendo cuidado de mezclar bien para evitar que se formen grumos. Cuidado: si el caldo está demasiado caliente la crema de arroz se queda demasiado líquida, y puede que le guste menos a tu pequeño.

Añade una cucharadita de aceite y el queso Grana.

Después de algunos días, podrás añadir a la papilla también las verduras trituradas con las que hayas preparado el caldo. Pregunta cuándo a tu pediatra.

El consejo extra

Si quieres, prepara más caldo de una vez, divídelo en dosis utilizando contenedores específicos y mételo en el congelador. Así tendrás una reserva siempre lista sin tener que ponerte a cocinar todos los días.